Presentamos “No soñarás flores”

Amigos, amigas:

Os invitamos a que disfrutéis con nosotras de la presentación del libro No soñarás flores. Su autora,  Fernanda Trías,  conversará desde Bogotá con la escritora Clara Obligado y con el profesor de Literatura y poeta Julio Prieto.

La charla literaria será a las 19 h de España y se podrá seguir en directo desde nuestra página de Facebook. 

Presentación “La cresta de Ilión”



Os invitamos a que disfrutéis con nosotras de la presentación de La cresta de IliónSu autora,  Cristina Rivera Garza, conversará desde Houston con la escritora de Guayaquil María Fernanda Ampuero, autora de la brutal colección de relatos Pelea de gallos. 

La charla será a las 19 h de España y se  podrá seguir en directo desde nuestra página de Facebook.  Allí quedará grabada, y también subida a nuestro canal de YouTube.

PREGUNTAS para la charla: podéis dejarlas en los comentarios del vídeo de Facebook o en los comentarios a este post, que leeremos antes de comenzar la charla.

Muchas gracias.


 

Día del Libro 2020

Este 23 de abril lo primero que nos sale escribiros desde aquí, desde casa, es que esperamos que estéis lo mejor posible, de salud y de ánimo.

La literatura ha sido toda la vida aquello que nos ha permitido volar, evadirnos, viajar. Nos ha dado refugio, nos ha dado días. Con este pensamiento nació Tránsito hace poco más de un año y medio, y a él se sostiene ahora.

Por eso, en esta fiesta tan bonita, ¡nuestra fiesta!, que solemos celebrar en las librerías y en las calles, os contamos que le echaremos creatividad y nos levantaremos fuertes para traeros más lecturas y acompañaros siempre.

Mientras esperamos con paciencia a que nuestros espacios favoritos del mundo, las #librerías, abran de nuevo sus puertas, nos recordamos y os recordamos que no podemos dejar que el valioso tejido de librerías que forman nuestras ciudades se hunda, que ahora mismo es fundamental, más que nunca, que seamos responsables con nuestras compras: son las librerías independientes, nuestras librerías de barrio, las que nos necesitan, y no las grandes plataformas.

Nos vemos en las librerías. Feliz Día del Libro

Charla con Fernanda Trías en tiempos de confinamiento

Amigas, amigos, mañana a las 19 h españolas charlaremos durante una hora con Fernanda Trías (confinada en Bogotá) sobre La azotea y lo que nos haga bien.

Lo haremos vía Zoom, y abajo tenéis las claves para uniros a la reunión.

¡Por favor, silenciad vuestro audio cuando no estéis hablando! que ya sabéis que si no, se lía con el ruido. Mil gracias, os esperamos. Puede ser fantástico desmenuzar este novelón ahora que estamos todos como Clara, más que enclaustrados.

(Ah, cuando nos expulse momentáneamente (la reunión gratuita dura 40 minutos, podréis entrar con las mismas coordenadas).
https://us04web.zoom.us/j/771378988?pwd=K3dMRXZRV0prRlBJOTNkL0VyZnhOdz09

ID de reunión: 771 378 988
Contraseña: laazotea

Tránsito en ebook

El momento actual, a nosotras, nos ha impulsado a sacar los libros digitales de nuestro catálogo. Podéis disfrutar de Las madres no, Primera persona, La azotea, Las estrellas, La memoria del aire y Quiltras, y podéis encontrarlos en las principales tiendas digitales

Estos días nos han preguntado si ya teníamos claro que los libros electrónicos de Tránsito convivirían con los libros físicos. Lo cierto que esta decisión estaba pausada, nos resistíamos un poco a apostar por algo más que el papel. Pero ha sido nuestra forma de acercarnos ahora a quien quiere seguir leyéndonos; un gesto y a la vez algo que podemos hacer por nosotras mismas, por Tránsito. Al fin y al cabo, por muy analógicas que seamos, creemos que apostar por el libro electrónico no significa descuidar ni dejar de mimar el trabajo editorial en papel.

Por lo demás, seguimos trabajando el ánimo y el catálogo para festejar en librerías los libros que vendrán. Buenas lecturas y mucha fuerza.

que se nos oiga

Por nosotras, por las que ya no están, por las que han sido y son olvidadas, por las que vendrán: alcemos la voz, escribamos, escribamos («escribir es peligroso», ¿recordáis esta frase? la dice Arelis Uribe al final de uno de sus cuentos en Quiltras? ¿Qué creéis que significa esta frase para ella? Y para vosotras?

Las estrellas, de Paula Vázquez

Había leído tanto sobre la muerte y el duelo. Tenía entre ceja y ceja publicar pronto rápido, un libro que tratara la pérdida, pero todo era «literatura de duelo» de una forma estricta, el tiempo pasaba, los manuscritos acababan perdiéndose bajo la etiqueta.

Y llegó Las estrellas. En él, lo primero que hay, antes de la despedida, es la reconciliación de una hija con su madre. Ahí está la sutil y conmovedora belleza de este libro. Si tú te vas a ir y estamos deshechas, antes voy a mirarnos de frente, voy a llegar con el auto, voy a arreglar esto que nos pasa. Y entonces, el libro se convierte en una travesía —nunca mejor dicho, porque también es un libro de viajes, pues Paula viaja a Sicilia, y esto compone en cierta manera el propio libro— por los vínculos entre ellas y también el triángulo que forman con su hermana.

Sol Salama

Mar Coll: “Tots volem el millor per a ella”

Tots volem el millor per a ella (2013) es el segundo largo de Mar Coll. Este es un poco el pellizco que nos ha dejado.

Vuelve a la normalidad. Es decir, guarda todos tus zapatos en el armario como una persona, vístete, ve al trabajo, ¿no lo entiendes?, ¿quién no va al trabajo cuando tiene uno?, eso es innegociable, y vamos a comer con tu familia; venga, va, haz un esfuerzo, peque, habla bien que no hay prisa, ¿no ves que va todo bien?, todo mejora. La barbilla arriba, peque, y no bebas alcohol que te lo ha dicho el médico. Lo estás haciendo muy bien. Déjame que te ayude, te he comprado unos zapatos nuevos que son mejores, mira. Todo va a volver a ser normal. Todo puede volver a ser como antes. Si tú quieres. Pero vuelve al trabajo, al médico, al fisio. Eso es innegociable. Y habla bien, anda. Haz un esfuerzo. Eso es innegociable.

Se lo dicen a Eugenia. Geni para quienes la quieren, para quienes quieren lo mejor para ella. Tiene treinta y ocho años. Vive en Barcelona. En la casa del barrio acomodado que comparte con Dani. Va a las reuniones de su familia, clase media alta, acude al médico y se sienta en la sala de espera. Pero no. No está en ninguno de esos lugares. Geni está vacía, vaciada. A Eugenia un año atrás la atropelló un coche y la dejó coja y con la memoria a cachos, y ella dice que sí a todo, que sí, que es innegociable, que hará un esfuerzo, pero lo dice para que la dejen en paz, para que la dejen mirar sola la lluvia tras el cristal de su casa. Para escabullirse del trabajo mientras en la escena suena la pieza más romántica y oscura de Vivaldi. Por miedo a caer avanzar con cuidado; ir firme resbalar caerse al suelo; de nuevo sobre el hielo y andar rápido sin que el hielo se rompa. Son las cuerdas dramáticas de «L’inverno».

Dani, vámonos a otra ciudad, a una donde no nos conozca nadie, donde podamos empezar de cero, le ruega. Si quieres salvarnos, no me vale con que me masajees la pierna, en otras palabras. Coja, tartamuda. No quiere ser la de antes. No puede serlo. Cómo se sube una de nuevo al tren de la vida cuando todos te lo piden y no puedes o tu elección es no hacerlo. Otro lugar. Abogada ya no más. Máscara ya no más. Pero su entorno también cojea, no sólo ella. En esta película son todos cojos emocionales. El marido, su padre, su hermana. Sólo saben zarandearla: vuelve, sé normal, sé la que eras. Geni, entonces, aborreciéndose a sí misma, aborreciendo la torpe complacencia con la que la tratan y en lo que se ha convertido, buscará agarrarse a la vida de algún modo: mediante ese alcohol que no puede tomar y retomando con entusiasmo efervescente una amistad antigua, de cuando soñaba con recorrer el mundo, de cuando el futuro aún no le había sido arrebatado. Líbrame, amiga, de la institución familiar.

Qué simpleza y, sin embargo, qué rotundidad. Qué poco artificio y cuánta conmoción. La película de Coll es una reflexión sobre lo que sigue al trauma. Y lo ha retratado con la magia de la palabra, es decir, con los diálogos y los silencios, con la música. Y también, sobre todo, con la inmensa interpretación de Nora Navas. La contención interpretativa: el dolor, tanta fisura en los gestos, la mirada, las manos. Cuánta realidad cobra esta historia cuando Geni agarra un tercio de cerveza y pasea cojeando por la casa familiar. Qué abanico tan sutil de expresiones sin aspavientos, sin melodrama. El tartamudeo de una mujer fuerte que supura. Y esos planos de Coll a un reflejo de la cara en una televisión o a los tejados que mira la protagonista. Mostrar en vez de decir. Lo importante no es precisamente la raíz del conflicto, esto es, que Geni ya no sea la Eugenia que era antes de su pierna quebrada y su memoria truncada (de hecho, el accidente no le interesa tanto a la directora, no aparece), sino lo que ella es capaz de gestionar y no gestionar. El hecho de que Geni ahora sea casi como una adolescente. Su desconcierto. La gestión que hace ella de los conflictos; si tiene o no el bastón adecuado para transitar su mapa emocional.

Tots volem el millor per a ella, tranche de vie dolorosamente bella y contenida sobre ese baile entre la esperanza y la desesperanza. Una mirada a la existencia, al fin y al cabo. Y a esa necesidad -tan común, por otro lado- de ser otra. Porque no hace falta sufrir un accidente para llegar a este abismo, ¿no? Para necesitar salir por la puerta de atrás.

Aquí podéis ver el tráiler:

anem a Barcelona!

por fin

para presentar Las madres no, de Katixa Agirre

Apuntad: sábado 30 de noviembre, librería Nollegiu, 12.30 h, ¡y después vermú! Acompañarán a la autora la cineasta Mar Coll (¿habéis visto sus películas?) y la escritora, editora, poeta, periodista… Luna Miguel. Mar y Luna.

Estamos bastante nerviosas. No es nuestra ciudad. Así que venid, por favor.

Y en la próxima entrada vamos a hablaros un poco del cine de Mar Coll.